Durante dos años, este fue el blog de Jorge Galindo y Edgar Rovira.

Ahora, ambos siguen escribiendo por separado.

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Pueden leerles en sus respectivos blogs:

Blog de Edgar Rovira (política y similares)

Blog de Jorge Galindo (economía y sociedad)

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Si tiene algún problema, quizá pueda contratarlos.

Y si sigue hacia abajo, verá lo que escribieron.

Entradas sobre Internet

Buenas noches, y buena suerte.

¿Qué hará? ¿Dos años, que empezamos?

O algo así.

Recuerdo que éramos jóvenes. Y estudiantes. Y rebeldes. Y hermosos. Y libres.

Ya no somos casi nada de lo que éramos. Ahora yo soy empresario, y Edgar es asesor político. Ambos tenemos otras ambiciones, otras necesidades, otras cosas de las que hablar. Que, de momento, ni van de la mano, ni tienen mucho que ver con la línea editorial de algo llamado “Lo Dudo Mucho”. Que, quieran que no, el nombre condiciona, y se las trae.

Sí, vamos de traje (al menos yo). No, no nos hemos comprado un monovolumen y una casa en una urbanización de las afueras. Sí, somos más serios y profesionales. No, no hemos dejado de ser críticos y tocapelotas por sistema.

Pero, francamente, esta web ya no se sostiene por sí misma. El tono, los contenidos, los objetivos ya no se corresponden con lo que buscamos. Y por eso este proyecto acaba como tal.

No me creerán si les digo que estoy llorando. Por dentro, claro.

Hemos sobrevivido a una revolución en Irán, a unas elecciones históricas en USA, a dos catastróficas pérdidas de todos los datos gracias a nuestros anteriores proveedores de hosting, un efecto Menéame, a mil enlaces de Antonio Ortiz, a un medio enfado de Dans, y a un par de fans locos, ya amigos. Incluso, créanlo o no, hemos encontrado trabajo gracias a este blog que ahora leen.

Y ahora decimos adiós. Pero no del todo: para empezar, Edgar hablará aquí de política, y yo hablaré aquí de sociología, economía, territorio, nuevas tecnologías y demás. Pueden leernos ahí, si les apetece. Y para seguir, LoDudoMucho no será nuestra última colaboración. Eso, seguro.

Pero háganse cargo: hemos madurado, estamos licenciados. Al principio dije que ya no éramos casi nada de lo que éramos: ni jóvenes, ni estudiantes, ni rebeldes, ni hermosos. Pero si aún somos algo, es libres. Somos libres de dejar esto de lado, de agradecer enternamente que dedicasen parte de vuestro valiosísimo tiempo a nosotros, y de construir nuestro discurso digital como mejor nos parezca.

Esperamos que sigan con nosotros. Aquí, y aquí, y quién sabe dónde, mañana.

Buenas noches, y buena suerte.

(18) aportaciones menores pero estimables

Google como superpotencia de internet

Se lee en el New York Times que la compañía Arbor Networks ha realizado un estudio en el que asigna un porcentaje de tráfico total de internet a cada gran compañía. Google se queda con un 6%. J.E. se pregunta por la gran fragmentación en comparación con otros sectores. Y yo le respondo directamente aquí porque creo que lo que voy a decir puede interesar a más de uno.

No podemos considerar que el simple dato de tráfico equivale a tu poder en internet. Google se lleva un 6% de tráfico… que consiste en la puerta de entrada a internet de todos esos usuarios, al acceso principal y primario a la información y los sistemas de comunicación que en internet se encuentran. Las personas “sólo” pierden un 6% de su tiempo en Google, pero ese 6% condiciona, muchas veces, el otro 94% de su navegación.

Extra ball: El estudio, por cierto, cuenta con otro dato revelador, a saber: el fin del P2P en favor del streaming.

(2) aportaciones menores pero estimables

YoPolítico.org (I): credibilidad

El pasado 5 de octubre se estrenó Yopolítico.org, una organización que pretende vehicular la participación ciudadana alrededor de diferentes campañas que ayuden a cambiar la sociedad de forma significativa. Siguiendo el ejemplo de otros sites de misma índole como MoveOn.org o Avaaz.org, YoPolítico se convierte en la primera web que se atreve a experimentar con este tipo de iniciativas en nuestro país.

El mismo día que salió a la luz publiqué este tweet que me llevó a un intercambio de impresiones con Guillem. Yo defendía que la participación no puede estar sesgada ideológicamente (ahora explico este punto) y él que los partidos políticos son precisamente los que generan la movilización. Pasados los días continuo sin estar de acuerdo con él, y ahora ya ni estoy de acuerdo con lo que decía yo.

Resulta que YoPolítico.org defiende y defenderá “ideas progresistas”, o en palabras de sus creadores, “ideas de sentido común”. Bien, no hay mayor sesgo que decir que se defiende el sentido común. Principalmente porque, nos guste o no, cada uno tiene su idea de sentido común. Y para algunos la penalización de la homosexualidad se debería hacer por sentido común.

Primer punto. La movilización solo se da entre ciudadanos que comparten valores. La participación ciudadana, así, en genérico, no existe. Lo que existe es la movilización alrededor de causas o de campañas específicas. Esto, al contrario de lo que pensaba el otro día, me parece algo bueno. Y por eso creo que los gestores de YoPolítico harían bien en crear valor alrededor de eso.

Segundo punto. No creo que los partidos deban promocionar esta participación. Sería un mal trato. Son ellos los que en muchos casos la han desincentivado y son ellos los que en los estudios sobre el tema aparecen como mayores culpables de los sentimientos de irritabilidad, desconfianza y desinterés de la ciudadanía respecto a la política.

Los partidos, y sus estructuras, no han sufrido cambio alguno. Y de momento no se le espera. Por tanto no es lógico que las campañas las promuevan ellos. Al final lo que quieren las plataformas como YoPolítico es la movilización ciudadana promovida desde la propia ciudadanía, y en principio es lo que también queremos los ciudadanos. Y el hecho de que un partido esté detrás de ello les resta credibilidad.

Aún así, este podría no ser el caso de YoPolítico. Tal y como explican en el FAQ, que ellos de alguna forma estén relacionados con los socialistas no quiere decir que este proyecto personal suyo tenga que seguir los pasos del partido. Esto está muy bien pero aquí la credibilidad habrá que ganársela. De momento las campañas que hay en la web convierten a la plataforma en una sucursal del partido.

Es de esperar que con el tiempo estas campañas no siempre puedan vincularse con el partido, y que en ocasiones persigan reivindicaciones que obligan también a escuchar, y con suerte a reaccionar, al PSOE. Espero que consigan actuar con la máxima independencia posible, la que les permita encontrar aquellas campañas que más interesen a la ciudadanía y que por tanto más probabilidades tengan de tener éxito. En este aspecto tengo bastante confianza en que conseguirán esta neutralidad.

Otra cosa es que una vez identificadas y promocionadas las campañas lleguen a buen puerto. Pero eso ya es cosa de las herramientas y del medio. Y también carne del siguiente post.

(5) aportaciones menores pero estimables

¿Qué es la web 2.0?

De todos es sabido que la web 2.0 son los usuarios. O, como ya dijese el poeta, “Qué es web 2.0, me preguntas, mientras clavas en mi pupila tu pupila azul / ¿Y tú me lo preguntas? La web 2.0 eres tú”.

Fuckowski.

Demasiado obvio y demasiado bueno como para dejarlo pasar.

Una aportación menor pero estimable

Elogio de Idealista.com

Los que pasan por aquí habitualmente saben que no somos muy dados a elogios. Nos da un poco igual Scariolo que Zapatero, Twitter que Ahmadineyad: nos gusta más criticar que cualquier otra cosa en el mundo. Por eso incluso a mí mismo me sorprende hacer este artículo. En principio iba a ser una extensa respuesta a @alexvega sobre por qué en la interné española considero que, si no hay burbuja, sí hay hinchazón económica. Pero dándole vueltas he considerado mejor hablar, por una vez, del lado bueno del asunto, de los proyectos que son serios, coherentes y valen la pena. Y en este lado está Idealista.

Idealista me parece un un ejemplo de libro para todo aquel que se plantee desarrollar un producto para el gran público en internet. En sus comienzos, creo que supieron ver un nicho de mercado que estaba en clara expansión, a pesar de contar ya con competidores, hicieron un buen análisis de las carencias en los mismos, y se lanzaron haciendo de éstas sus puntos fuertes:

· Tiene una usabilidad envidiable, para gestionar algo tan difícil de organizar como el mercado de viviendas, por los muchos parámetros que influyen en la estructuración de la información. Como prueba, pueden compararla con la de sus competidores. Su estilo en arquitectura de la información, que también noto en 11870.com, les da una imagen clara, limpia y sin pretensiones, pero característica.

· Es capaz de innovar de manera sostenida y frecuente. De hecho, al más puro estilo Google, tiene un departamento de I+D con propuestas interesantes.

· Diversifican dentro de su sector, no quedándose sólo en dejar que cada uno cuelgue su oferta, sino ofreciendo servicios a inmobiliarias, una herramienta gratuita para las mismas, un estudio fotográfico especializado en panorámicas…

· Pero lo que a mí más me importa resaltar es que son una auténtica máquina de recogida, almacenamiento, selección e interpretación de la información de su sector: el mercado inmobiliario. Supongo que, si no desde el principio, sí desde muy temprano, Jesús Encinar y el resto de gente del proyecto vieron el enorme valor que tenían los datos que estaban recogiendo a partir del simple contenido generado por sus usuarios. Eso es algo que cualquier webapp ha de tener muy claro desde el principio. Gracias a ello, Idealista cuenta con un conocimiento sobre el sector envidiable.

· A pesar de ello, no han sido egoístas con la información. Más al contrario, han sido cuidadosos y han jugado la carta para ser una auténtica referencia: sus informes, su termómetro de los precios del mercado, y su sección de noticias son seguidas por profesionales (entre los que me cuento) e interesados en el sector. Y por si eso fuera poco, su interfaz tiene detalles que hacen que el buscador de viviendas interese no sólo a aquel que busque una casa, sino al que quiera saber más sobre el mercado.

Por todo ello, ha conseguido ser líder sin ser el primero en llegar, ni tampoco contar con el mayor volumen de tráfico:

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Porque son la referencia. Han hecho lo correcto para serlo: innovar, generar información y discurso en torno al sector del que son especialistas, diversificar dentro del mismo sector, y construir una imagen de marca discreta pero firme, afín con este espíritu de servicio casi público.

Y por eso la crisis del sector y el lógico descenso de ventas, a pesar de que les ha afectado exactamente igual que a sus competidores en términos de tráfico, les ha fortalecido como marca: porque ante una época de crisis, se busca al referente. E Idealista se había constituido como tal, y lo sigue siendo ahora, con su sección de noticias y su canal en Twitter más activo que nunca.

Todo esto, expandiéndose, internacionalizando, y generando beneficios netos desde 2003, 3 años después de su fundación. Probablemente, como todo proyecto, tenga infinidad de fallos, pequeños y medianos. Pero lo que importa es que el producto funciona, es referente, y se mantiene firme en una crisis de su sector. Es por ello que no entiendo cómo no he encontrado ninguna reflexión similar a esta en la web, igual es que no he sabido buscar bien, y me he decidido a hacerla. Sirva como contraste a la infinita cantidad de proyectos que existen en el interné estatal, consistentes en humo, palabras, vagos sueños, y poco más.

Si Idealista no es un modelo a seguir, yo ya no sé lo que es.

(2) aportaciones menores pero estimables

Redes sociales, segmentación y las instituciones

Que los usuarios de Facebook, Twitter, Tuenti, MySpace, Sonico y otras redes sociales están segmentados lo sabe todo el mundo. Que la segmentación principal es por edad y localización geográfica, también. Pero que también hay división por nivel educativo, clase social, e incluso etnia/raza quizá no es tan evidente. Pero también es cierto: hay estudios, kilos de. A veces se nos olvida, pero afortunadamente hay quien nos lo recuerda. En esta charla, Danah Boyd (de Microsoft, atención), además de otras muchas cosas interesantes que apoyan la tesis de la segmentación socioeconómica en el uso de redes sociales en base a datos cualitativos, dice:

So why am I telling you that Facebook and MySpace are divided by race, class, education and other factors? Because it matters. (…)

People are already divided, and we accept that people from different backgrounds inhabit different environments. We cannot expect technology to automatically integrate people and generate cultural harmony… But here’s the main issue with social divisions. We can accept when people choose to connect to people who are like them and not friend different others. But can we accept when institutions and services only support a portion of the network? When politicians only address half of their constituency? When educators and policy makers engage with people only through the tools of the privileged?

El otro día discutía con Edgar sobre esto mismo: por qué las instituciones, póngase la Generalitat de Catalunya con Facebook o el Gobierno con Twitter, sólo usan una o unas pocas de las vías posibles, y no todas. En ese momento, la respuesta apareció bien clara en mi mente: porque la institución ha de ir allá donde está el ciudadano, y no pretender que el ciudadano venga hasta ella. Crear una herramienta de comunicación social con la Administración pública e independiente me parece, ahora mismo, una utopía, habida cuenta del nivel de desafección con respecto a las policies (que no las politics) de los españoles. Aunque de esto último Edgar les podría decir cinco cosas. Lo que sucede es que al leer la charla de Boyd algo saltó en mi interior, algo como: curiosamente, los Gobiernos prestan más atención a las redes sociales cuyo perfil de usuario tiene un nivel participativo y reflexivo político más alto, así como un mayor nivel socioeconómico y educativo. Y los de mayor edad, por cierto. Que son, a su vez, quienes mayor y mejor acceso tienen a los (escasos y a veces complejos) recursos de participación política que existen en una democracia como la nuestra. Es decir: reproducen la desigualdad en términos de comunicación base social - régimen político. La red, el dospuntocerismo, la exaltación de la horizontalidad en las relaciones políticas, puede en realidad estar reproduciendo, al menos en parte, los esquemas conocidos. No se ampliarían tanto las bases participativas como se intensificaría la participación de aquellos que ya lo hacían. Si es que siquiera eso llega a suceder.

No tengo una solución para este problema. No, al menos, lo suficientemente clara como para escribirla aquí. Así que, de momento, me contentaré con señalar que creo que existe. Incluso para afirmarlo fehacientemente haría falta un estudio en profundidad. Que, francamente, me parece necesario para seguir llenándonos la boca de participación ciudadana vía internet.

(4) aportaciones menores pero estimables