Durante dos años, este fue el blog de Jorge Galindo y Edgar Rovira.

Ahora, ambos siguen escribiendo por separado.

* * *

Pueden leerles en sus respectivos blogs:

Blog de Edgar Rovira (política y similares)

Blog de Jorge Galindo (economía y sociedad)

También puede suscribirse a este feed RSS para recibir los artículos de ambos blogs.

* * *

Si tiene algún problema, quizá pueda contratarlos.

Y si sigue hacia abajo, verá lo que escribieron.

El fin del Imperio y etc.

Alex Vega nos pasó el otro día este artículo en el que Nourel Roubini, el mediatizado economista que predijo la crisis antes que nadie, habla del fin del imperio americano y de la consolidación del gigante que al final nunca llega a serlo, China.

La verdad es que no deja de fascinarme como los economistas cogen la geopolítica y la convierten en un juego de niños. Todo es solucionable a partir de la economía. Y al carajo con todo lo demás.

No estoy de acuerdo con Roubini. Y no lo estoy porque creo que es difícil predecir tan valientemente quién (y cuando) caerá y, sobre todo, quién (y cuando) se pondrá en su lugar.

Como todos sabemos China lleva treinta años creciendo a un nivel superior al resto de países de la comunidad internacional. El problema es que este crecimiento se ha basado en la producción a bajo coste, y siempre bajo los defectos propios de un sistema dictatorial. Véase, por ejemplo, el malbaratamiento de capital en obras colosales o en extravagancias de las élites del partido, una administración poco funcional y corrupta, etc.

Los chinos necesitan importar la tecnología porque no tienen inversión especializada, lo cual afecta directamente a su productividad. Por no hablar de las tasas del 8% de crecimiento que necesitan (al menos este año) para que las ciudades no se les llenen de (más) parados con ganas de volver al campo. Y si creciendo a un ritmo del 9% ya no lo invertían debidamente en infraestructuras, bienes sociales, salud, educación, etc, pues imaginen ahora.

Todo ello al final conlleva un aumento de la exclusión y  la pobreza, y de ahí a las tensiones sociales y políticas hay paso y medio.

Nada. Hasta que no abandonen las tesis maoístas y se pongan al día en términos políticos (ya me dirán cómo se cocina eso), China será un super gigante low cost con un jaleo dentro que ni el Madrid de Calderón.

Por otro lado, Alex comentaba que su campeón del S.XXI era la India. Y estoy de acuerdo con él en parte.

Cumplen con los factores demográficos y de territorio, y no se les da mal lo de fabricar mentes pudientes. Aunque ahora mismo estas mentes están esclavizadas en las multinacionales pero algún día se rebelarán y crearán sus propios tinglados. Supongo.

El problema, a parte de los millones de indios que básicamente son muy pobres, es que  su sistema democrático está muy, muy verde. Tienen unos problemas de corrupción que van desde lo local hasta las altas esferas. La enormidad de su geografía, y la diversidad de su población, promueve la aparición de pequeños partidos que básicamente practican todas las malas artes políticas que puedan imaginar.

Esto es un problema bastante grave porque afecta a la planificación en la construcción de infraestructuras, que a su vez son la clave para el futuro desarrollo del país.

De la evolución de su cultura política, probablemente condicionada por el reparto que se haga de los recursos producidos por su crecimiento económico, dependerán las posibilidades de este gigante que, admitámoslo, nos cae bien.

Por otro lado, y dejando de lado los aspirantes, no está nada claro que Estados Unidos vaya a caer tan rápido. Tienen el mejor sistema productivo del mundo, una de las democracias más avanzadas (aunque hablando de política exterior eso no cuele mucho), venden mucha tecnología, y además encaran el futuro apostando por el cambio en el sector energético. Y no hay que olvidar que disminuir la dependencia exterior puede ser el gran paso adelante en materia geopolítica durante el s.XXI.

Mientras, China compra petróleo a Brasil, Rusia, Venezuela, Angola y Kazakstán. Para hacer amigos y tal.

—–

17:44: Vale, no es oro todo lo que reluce. Why Obama’s going to Ghana

  1. Una cosa que se me acaba de ocurrir, y que nunca me paro a pensar mucho en ello, es la inversión que está haciendo China en África.

    Es como un mini plan Marshall, por explicarlo rápido y en sucio.

    Al menos el mundo hoy es mucho más multilateral que entonces, y seguramente no habrá tantas tensiones como en la guerra fría. Esperemos.

  2. Yo creo que de la Guerra Fría se habló demasiado de la necesidad de expandir la influencia política y poco de economía.

    Con el Plan Marshall EE.UU se aseguraba los aliados, pero también un mercado en el que comprar y vender.

    Ahora China se va a África a comprar petróleo, diamantes y tierras. Genial. ¿Y qué compran los africanos en China?

  3. Excel·lent article Edgar, estic d’acord amb tu (en part) amb el tema d’Índia… en tot cas, només el temps dirà!

Diga algo

*
*