Yo quería ir a Barcelona.
Quería salir pronto. Para la ida, me mostraba los siguientes billetes a primera hora:

La verdad, viajar a las 5 de la mañana en cama doble se agradece. Pero se ve claramente (con un NO en mayúsculas y resaltado en rojo) que NO es posible comprar esos billetes. Además, y como es obvio y de cajón, no da la opción de seleccionarlos. Así que escogía el billete de 13,5€. Tarifa web.
Pero volver, la idea era volver a última hora. Así que esta es la parte de la página con la que me encontraba a la hora de elegir billete de vuelta:

Obviamente, como todo el mundo haría, elegía la opción de 13,5€ (tarifa web de nuevo).
Una vez elegidos los dos billetes, comenzaba el infierno. Le daba al botón de “Comprar”, y a veces me dejaba seguir y otras no, dándome un error inintelgible:

Con lo que, obviamente, volvía a intentarlo más tarde, pensando que era un fallo temporal de la aplicación. “Más tarde” a veces volvía a salirme ese mismo error. Otras, me dejaba incluso introducir mi número de tarjeta y elegir asiento. Y era entonces cuando me decía que no. Pero con otro error, aún más lacónico (del que no guardo captura, por desgracia), y que rezaba sencillamente:
No se ha podido realizar la reserva de plazas.
No me jodas. Pues menos mal que me lo has dicho.
Así, desde el miércoles hasta hoy. 4 días. Llamando ocasionalmente al servicio de atención al cliente de compra online de Renfe. Me decían que no había incidencia generalizada, y que probase con Explorer. Siempre con Explorer.
Esta mañana he vuelto a llamar. Una chica medianamente amable me ha vuelto a decir eso. He vuelto a intentarlo por Explorer, y me ha dado el segundo error. He llamado por segunda vez, y oh, maravilla de las maravillas (o oh, falta de personal), me lo ha cogido la misma chica. Y al comprobar de nuevo mi ruta, el diálogo ha ido así:
Operadora: Ah, es que igual se me había olvidado decírselo antes, pero el tren en el que Ud. quiere comprar la vuelta está bloqueado.
Yo: …
Operadora: Sí, sí. A ver, si se fija, ese tren en la web, en una columna en el que todos ponen “Sí, Sí, Sí”, no pone nada.
Yo: …
Operadora: Eso quiere decir que el tren está bloqueado y Ud. no puede adquirir plazas del mismo
Yo: La madre que la parió, señorita Renfe.
Bueno, en realidad lo último no lo he dicho porque soy un licenciado educado y comprendo que la culpa de la puta mierda de web que tiene Renfe no es de la señorita. Pero he tenido ganas. A partir de ahí la conversación se ha desarrollado en torno al concepto de “bloqueado” (se lo están guardando para posibles reservas de agencias de viajes) y la forma de tramitar una reclamación sobre la web de Renfe y su plataforma de venta online: a través de un envío a esta dirección de correo electrónico.
Por favor, vuelvan a fijarse en la segunda imagen que ilustra este artículo. Realmente, ¿ustedes se fijaron siquiera en que faltaba un “SÍ” en esa columna? Y qué coño, aunque se hubiesen fijado, ¿por qué iban a dejar seleccionar un billete que no está disponible? ¿Por qué, sobre todo, si cuando el tren no está “bloqueado” sino simplemente “lleno” hacen lo que tienen que hacer, que es poner toda la categoría en color rojo, arrear un “NO” gigante, y no dejar seleccionar los billetes?
Gracias, Renfe. Gracias por ofrecer la peor usabilidad en todas las grandes webs españolas. Si quieren entrever culpas y asignar responsabilidades, echen un vistazo a esta respuesta de un desarrollador de la web de American Airlines a un diseñador freelance que hizo una crítica y propuesta en su blog para la nefasta página de estas aerolíneas. Explica muchas cosas sobre cómo funcionan las páginas de las grandes empresas de transporte que requieren de interacción con el usuario mediante venta.
Y yo sólo quería ir a Barcelona.
* * *
Más sobre la usabilidad de la web de Renfe en:
Redundando en el asunto:
Me encanta viajar en tren. He recorrido en tren Francia, Bélgica, Holanda…, vuelvo con cierta asiduidad a esos países y desde hace años compro los billetes por internet en las páginas de las ‘renfes’ correspondientes sin problemas. Algunas además actúan como auténticas agencias de viajes, puedes acogerte a ofertas combinadas de tren y hotel, hacen ofertas de última hora muy apetecibles, etc… Sin embargo, cuando tengo que hacer una gestión en la RENFE, después de haber probado un montón de veces sin éxito su web y sus sistema de venta telefónica, me persono en la estación y hago cola como en los tiempos de la feliz desconexión mundial… sólo que ahora en las taquillas los sufridos operarios suelen tener problemas con el acceso a la red que les permite vender los billetes. Ya me ha pasado un par de veces eso de ‘vuelva usted mañana, que no puedo acceder…’. No sé si saber que no es usted el único le servirá de consuelo, pero en todo caso parece evidente que en la adaptación a los nuevos medios nuestro amado país es único. Cuando los medios no existen, uno entiende que las cosas son como son, y no espera que un tren a carbón le lleve como un AVE, pero cuando se ufanan de ‘tecnologías punta’, es que dan ganas de… Vale, vale, ya me callo.
otra…
http://www.human-computer.net/blog/2009/06/06/lo-de-renfe-no-tiene-nombre/
Lo del desastre de la web de renfe trae cola desde hace tiempo http://loogic.com/115-millones-de-euros-no-bastan-para-hacer-una-web-decente-la-verguenza-nacional-de-renfees/
Tienes toda la razón del mundo, la web de renfe registra incidencias día si día tambien. Casualmente las incidencias se dan en las tarifas baratas, porque las preferentes siempre funcionan correctamente.
No quiero decir más.