Después de la consulta de Arenys de Munt el pasado día 14 me quedé con una sensación rara. El resultado fue claro, 96% de votos a favor, mucho ruido mediático y vuelta a los discursos de siempre. Personalmente un 40% de participación en un pueblo mayoritariamente catalanista y en una consulta dónde la edad mínima para votar era 16 años me parecía poco. Evidentemente era un resultado poco representativo para tanta marabunda mediática, así que pensé en echar un vistazo rápido a algunos datos del CEO a ver qué encontraba.
Y la verdad, me ha sorprendido.
En junio de 2005 un 13,6% de los catalanes quería un estado independiente, mientras que para julio de este año ése porcentaje había subido hasta el 20%, siguiendo en los años intermedios una subida lenta pero regular. Además, para el mismo período la cantidad de encuestados que cree que Catalunya tiene un nivel insuficiente de autonomía ha subido diez puntos, del 52% al 62%.
Podemos afirmar que 1 de cada 5 catalanes quiere un estado propio. Me parece un porcentaje moderadamente alto, suficiente para enarbolar un partido serio alrededor (parecía tonto Carretero), pero insuficiente para pensar en ir llenando autocares para llamar a las puertas de Bruselas. En cuánto al nivel de autonomía, bueno, es una pregunta de doble filo porque los socialistas están dentro de ése paquete, así como muchos catalanistas que no se definen independentistas. Aún así constata que se está expandiendo la idea del “queremos más”.
Esta es la parte divertida. Resulta que un 32,2% de los catalanes quiere un estado dentro de una España federal. La evolución del dato en sí no nos dice nada, pues en 2005 estaba en un 31,3%. Ahora bien, la pregunta del millón que se hace todo el mundo es: ¿Qué prefiere un federalista; un estado propio o continuar tal como está?
Hoy Saül Gordillo explica la historia de un amigo suyo federalista que votó Sí en Arenys. Un amigo que siempre había despotricado del catalanismo, pero que ahora comentaba “no nos quieren, no hay nada que hacer”.
Y aquí es cuando llegamos al punto en el que yo no entiendo nada. Podría ser que algunos federalistas o catalanistas moderados se estuvieran moviendo lentamente hacía posiciones independentistas, pero, ¿por qué?. Las encuestas nos dicen que la sensación de catalanidad no ha aumentado. En 2005 un 14,9% se sentían sólo catalanes, un 27,2% más catalanes que españoles y un 40,3% tan catalanes como españoles, en 2009 esos porcentajes son 17,5%, 27,7% y 42,3% respectivamente. Nada que indique un cambio de mentalidad en ése sentido.
¿La economía? Es cierto que ahora mismo los indicadores señalan que las valoraciones de los catalanes son más negativas respecto a la economía española. Pero no hay unas diferencias porcentuales suficientes (entre el 6-8%) como para hacernos pensar que ése factor es relevante.
Entonces, ¿qué está pasando? La verdad, no tengo ni idea. El número de independentistas ha subido en los últimos años, los federalistas empiezan a tener dudas, y entre ambos, ahora mismo, representarían casi el 55% de los catalanes. Pero por otro lado ni los sentimientos de catalanidad ni la economía parecen factores relevantes en este crecimiento.
¿Alguna idea genial, o no, al respecto?
