Yo en mis trece. Estos playoffs son una decepción total. Y ni tiros estratosféricos, ni los despertares de Denver y Orlando, ni el habitual show de Kobe pueden cambiar esta impresión.
Analicemos cómo se están desarrollando las dos finales de conferencia.
Magic 3 - Cavs 1: Esta es una serie trampa. Bueno, la otra, la del Oeste, también. Pero esta más porque parece que haya dos equipos compitiendo para ver quién es el mejor, y en realidad lo están haciendo para ver quién es menos malo que el otro.
Los Magic están ganando, vale. Pero nada de tácticas, ni de grandes jugadas planeadas para que Howard se harte de balones. Quizás eso sería lo más lógico pero resulta que las estadísticas dicen que no hay correlación entre los balones de que dispone el pívot y las victorias de los Magic.
Así las cosas, la consigna es “Three is the number, guys”. Dicho y hecho. Se hartan a tirar triples y como tienen un acierto muy alto (17 de 38 en el cuarto partido) pues así van tirando. Pero no son equipo para ganar la NBA.
Lo de Cleveland obviamente es un problema de secundarios. Lebron ni puede, ni debe hacerlo todo él solito. En el cuarto partido entre Delonte west, Mo williams, Wally Szczerbiak y Daniel Gibson, metieron 2 de 12 en lanzamientos de 3. Y aún así casi ganan el partido.
Esto ha ocurrido en todos los partidos de la serie. Los Cavs han tenido pésimos porcentajes y aún así han ganado un partido y perdido los otros tres por márgenes muy ajustados. Si Lebron tuviera uno o dos compañeros de nivel (un Pippen, Harper o Kukoc, para entendernos) arrasarían a los Magic sin problemas.
Hasta entonces, niente.
Lakers 3 - Nuggets 2: La clave de esta eliminatoria, y de todos los males de los Lakers de este año y del pasado, los he encontrado en este artículo.
Kobe no es un líder. No lo es ahora y no lo ha sido nunca. Con Shaq (y Harper, y Fisher, y etc.) al lado todo era más fácil. No manda en la pista, no anima a sus compañeros. Siempre lo ves vagar perdido en sus historias.
Y así va el equipo. Sin un líder natural en la pista y con un entrenador al que cada día le doy menos crédito. No está demostrando recursos tácticos, no reacciona a tiempo cuando se les va la olla a sus chicos, etc. ¿A qué espera? Yo creo que espera que su Superstar le solucione la papeleta. Que es lo que ha hecho siempre.
Kobe dijo que para este partido pensó (él, porque el maestro Zen estaba en sus cosas) que tenía que delegar. Desde luego les funcionó porque ganaron relativamente bien, con unos muy buenos números de Gasol, Odom y Ariza, y un Bynum que aún se pensará que es bueno.
En mi opinión, Karl es mucho mejor entrenador pero el problema es que manda un equipo de futuros exconvictos. Martin, Smith, Jones, Bird, Kleiza y Nené, juegan cuando les da la gana y cuando no, pues nada. Melo lo está haciendo relativamente bien (ha mejorado mucho en defensa) y Billups intenta atarlos en corto a todos. A veces lo consigue, y ganan, y a veces pues eso, pues nada.
En cualquier caso la manija de la eliminatoria y del campeonato la tienen los Lakers. En un año en dónde los equipos que realmente funcionaban como equipos ya están fuera (Spurs y Boston), los de Los Angeles tienen que ganar sí o sí. Y todo lo que no sea un anillo es un fracaso.
Joder, Don Edgar, vaya articulito “marca style” que se ha, ejem, marcado. La rajada por la rajada.
“Kobe no es un líder”, juo, no me niegue que esta frase no es un poco de iluminati… Venga hombre, que no vamos a estar toda la vida recordando a los clásicos. Estas series están siendo divertidas al menos.
No tiene que ver pero lo casco (por los buenos y antiguos tiempos): y Barack se levantó de su siesta y creyó que faltaba un poco de color y como andaba agotado NACIONALIZO GENERAL MOTORS
Y de nuevo tiempos confusos y convulsos nos asisten que dirían mis amigos chinos