Durante dos años, este fue el blog de Jorge Galindo y Edgar Rovira.

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Viviendas de alquiler barato

Leo en Idealista que “El Congreso da luz verde a crear un parque de viviendas de alquiler barato“. Sobre suelo público, con constructoras privadas que gestionarán los alquileres, y una entidad pública (espero y supongo que la Sociedad Pública de Alquiler, que para eso está) que controlará el cobro mensual. De un máximo de 375 euros, por cierto.

Con esto, supongo que lo que se persigue es cambiar poco a poco el mercado de vivienda español, aumentando la cuota de viviendas en alquiler que conforman hogares estables (es decir: contratos a largo plazo), y de paso echar un cable al sector que peor lo está pasando, teóricamente, y peor lo seguirá pasando dentro de un año o así, cuando se prevé que el proyecto empiece realmente a funcionar.

Vale. Varias cosas.

Tenemos una ingente cantidad de vivienda vacía, así como secundaria a la que su propietario desea darle salida. Una buena parte de la misma se encuentra en mal estado. Es decir: necesitaría de una rehabilitación antes de ser habitada por una familia. Tenemos, además, un buen pedazo de vivienda nueva o reformada sin vender en manos de promotoras y bancos (bueno, los bancos tienen de todo). En resumen: existen recursos de sobra sin necesidad de construir nuevos.

Por otro lado, tenemos un mercado de alquiler que da penita. En gran parte se trata de una plataforma para que jóvenes e inmigrantes salven el culo mientras no quieran hipotecarse, o aquellas personas con alta necesidad de movilidad dispongan de vivienda allá donde estén. La mayoría de alquileres son contratos de menos de 5 años. ¿Por qué? Porque la demanda de alquiler a largo plazo en España es ridícula. Sirvan como ejemplo los datos que tengo delante, referentes a la Comunitat Valenciana: según el estudio de demanda de vivienda realizado en la misma en 2007, sólo un 6,8% de las personas que quieren adquirir su primera vivienda se plantean el alquiler como opción. Los motivos para esto pueden ser, y son, culturales y de decisión de mercado: siguiendo con los datos de la CV, la gente prefiere tener “algo propio”(52%), y considera que las rentas de alquiler son muy altas (70%). Además, prefieren alquiler con opción a compra (34%). Del lado de los ofertantes no dispongo de datos, pero estoy convencido de que estarían la mar de felices si consiguiesen alquilar sus pisos y casas a familias responsables asegurándose un pago mensual durante 15 años con un aumento anual conforme a la inflación.

En este contexto: ¿a qué ayuda la decisión del Congreso? A poco. Si lo que se quiere es hacer ganar al alquiler de largo plazo, dinamice el mercado. Como decía Egócrata en esta entrada sobre el lastre de la vivienda en propiedad,

Protejamos al casero. Hagamos que la ley le honre y beneficie. Aplaudamos cada paso que da, cada riesgo que toma, cada vivienda que renueva para hacerla más digna y habitable.

Pues eso. ¿Que los alquileres son caros? ¿Que muchas de las viviendas necesitan una reforma? Mejor si el Gobierno gasta el dinero que pensaba invertir en la construcción de un nuevo parque de viviendas en subvencionar rehabilitaciones y alquileres. Concreto las propuestas:

· Subvenciones a los demandantes que así lo necesiten en función de su nivel de renta y del alquiler fijado. Algo más progresivo que lo de los 210 euros para todo trabajador joven que alquile, vamos. Un sistema que garantice que el propietario no va a dedicarse a sumar esos X euros al alquiler que ya tenía pensado cobrar. Para eso, y para ayudar al propietario a encontrar inquilino y al arrendatario a encontrar piso, está la Sociedad Pública de Alquiler. Digo yo.

· Ayudas, tipo préstamo vía ICO o incluso pequeñas subvenciones según el caso, a la rehabilitación de viviendas destinadas a alquiler. Y, en realidad, a todas. Así nos evitamos seguir construyendo, que no hace ninguna falta, y generamos algo de empleo en el sector de la construcción. Si las constructoras son inteligentes, se reconvertirán en rehabilitadoras.

· Incluir dentro de todo esto opción a compra en los contratos de alquiler cuando así lo deseen los ofertantes, para asegurar esa demanda que, por mucho que se consiga reducir, siempre existirá que prefiere la compra de vivienda.

· Las promotoras con viviendas vacías (en núcleos habitables, claro. Si las tienes en Polaris World, te jodes, poca solución tiene eso) podrían reconvertirse en sociedades de gestión y promoción del alquiler de esas mismas viviendas. Incluso, ya arriesgando, me atrevería a decir que bancos que tienen viviendas en esa situación podrían ver si el negocio del alquiler, a través de sus entidades promotoras e inmobiliarias, es rentable.

Advierto: no soy economista. Esto son propuestas generales al vuelo hechas por un sociólogo, que deberían ser criticadas y concretadas por un experto para evitar efectos perversos de las medidas, algo a lo que somos especialmente propensos en España por aquello de hecha la ley, hecha la trampa. Lo que vengo a decir es que no hace falta, realmente, un parque de viviendas nuevo de alquiler barato. Hace falta un mercado de alquiler sano y con una parte del mismo en régimen protegido y subvencionado.

  1. Enhorabuena por el post. Coincido en prácticamente todos los puntos y en cómo lo has planteado, pocas cosas más que aportar.

    Plas, plas, plas :)

  2. Juan Sintecho

    Yo coincido también, pero no en todo. En concreto, precisaría un matiz que quizás se te escapa en lo que has expuesto, porque es posible que no hayas tenido que entrar a lidiar con el galimatías que es la Sociedad Pública de Alquiler.

    Esa presunta entidad que debe ejercer de mediación, búsqueda y facilitación de acceso a la vivienda de alquiler termina siendo un gran engaño. Por una parte, establecen unos indicadores económicos por los cuales si rebasas una determinada renta no puedes acceder a sus ’servicios’. En segundo lugar, si estás dentro de la renta máxima, te puedes encontrar con que por tu renta mínima seas un “inquilino de riesgo”, y por tanto te exijan “ganatías adicionales”, que en la práctica suele ser un aval bancario de 1 anualidad completa. A eso debes sumarle que no vas a poder acceder a una vivienda cuya renta -el precio al que alquilas- supere el 35% de tu sueldo limpio -es decir, un mileurista puede acceder sólo a viviendas por debajo de los 350 euros al mes (¿¿¿existe eso???). Añádele al cóctel que nos está resultando que cuando por fin te las has arreglado para encontrar en su página web (spalquiler.es) la vivienda con la que solventarías tu búsqueda, ¡has de pasar por un gestor inmobiliario, porque el ministerioo ha decidido delegar sus funciones en estos gestores! vale, de acuerdo, es cierto que sin cobrarte la comisión que cobran las agencias, pero con cosas tan peculiares como saltarse la LAU pidiéndote que costees tú los gastos de comunidad, o añadiendo que a las garantías adicionales que exije el ministerio debes agregar también las que pide el propietario (dos nóminas al menos d elas personas que van a vivir en la casa y contratos fijos). Y ya, la guinda: el precio que aparece en la web del ministerio es falso: en realidad la fianza, el precio base de la vivienda sobnre el que cada año aplicarán la subida del IPC, etc… queda oculto tras una etiqueta que indica ‘Vivienda destacada’, y que no es otra cosa que una forma de decir que ése precio sólo es el primer año, que a partir del segundo se da el salto al precio ‘real’ y que suele ser entre 100 y 200 euros más caro.

    De la bolda de alquiler del Instituto Valenciano de la Vivienda ya ni hablo; todos los que conozco, inquilinos y propietarios, han salido huyendo… cosas de la Generalitat Valenciana! Lo primero que hacen es dejarte claro que como posible inquilino eres culpable mientras se demuestre lo contrario -sí, culpable de vandalismo e incumplimientos de contrato, ¿o no lo es todo posible morador de una vivienda ajena?- y por lo tanto debes tener al menos la ridícula cifra de 6000 euros bloqueados en tu banco sin recibir intereses por ellos para pagar los desperfectos que cvon total seguridad provocarás en la vivienda que quieres ocupar…

    ¿Nos extrañamos de que la gente no alquile? A ver cuándo una entidad pública como la que nombrais ejerce una política de defensa de la vivienda de alquiler, porque así somos muchos los que o bien nos hipotecaremos -es lo que quieren, salvar el culo a los constructores del país- o bien volveremos, con casi 45 años, a vivir con los papás.

  3. soloAratos

    amén

  4. Me parece que los aspectos traídos a discusión por Juan son muy relevantes. Y algunos me llevan a considerar una buena opción la construcción de viviendas de protección oficial en régimen de alquiler, algo que a Jorge no le cuadraba.

    En mi opinión es un buen paso, pero insuficiente. Se ha de acompañar con la desaparición de las viviendas de protección oficial en régimen de propiedad, un mecanismo distorsionador, caro, injusto e ineficaz. Distorsionador porque beneficia a unas constructoras sobre otras, los precios de mercado de algunos segmentos y por ofrecer réditos políticos pagados con el bolsillo de todos. Caro por sus costes. Injusto por ser una lotería y por la corrupción que genera. Lo de ineficaz está a la vista de todos.

    Es decir, que el deber del gobierno es generar un importante volumen de viviendas en alquiler, siendo ésta la única opción si el ciudadano se desea acoger a la protección oficial.

    Una acción paralela e imprescindible es la de garantizar la seguridad jurídica del arrendador, que quizá sea la piedra, no, el adoquín en el zapato de nuestro mercado de alquiler. Ahí hay mucha tela que cortar.

    Evidentemente, las ayudas a saco de baja discriminación que tanto le gustan a Zapatero (cheque bebé, alquiler para jóvenes, etc…) tendrían que desaparecer.

    Por último, las agencias de alquier de las distintas administraciones deberían centralizar toda la gestión oficial al respecto. Me explico: la agencia tendría acceso tanto a VPO como a privadas. Si un señor es mileurista y sólo puede pagar el 35% de su sueldo, entonces se tira de vivienda de VPO a bajo coste. Lógicamente, no se le ofrecería ninguna ayuda más. Si quiere más lujos o elegir la localización, entonces podrá servirse de la oferta en la agencia del stock de mercado privado, donde el arrendador tendrá derecho a exigir avales y tal, eso es cosa de cada cual, cuanto más difícil lo ponga peor alquilará. El arrendatario podrá solicitar una ayuda proporcional a sus ingresos que el arrendador no debe conocer en ningún caso, al tipo sólo se le presenta una oferta. A estas agencias deberían poderse apuntar incluso personas que no reciban ayuda alguna gracias a sus ingresos, pero que puedan utilizarla como un servicio más.

    Por cierto, no sé a qué coño están esperando las aseguradoras para ofrecer un seguro de alquiler a arrendatarios y arrendadores para cubrir desperfectos posibles.

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